Autoestima y autoexigencia
Cuando dudas de ti, te exiges demasiado o sientes que nunca es suficiente.
A veces la dificultad no está solo en lo que ocurre fuera, sino en cómo te hablas, cómo te valoras o en la sensación constante de no estar haciendo, siendo o logrando lo suficiente.
Puede sentirse como vivir cuestionándote, comparándote o dependiendo demasiado de la validación externa para sentirte bien contigo.
Puede que estés experimentando algo así si:


Sientes que nunca haces suficiente, aunque te esfuerces mucho
Dudas constantemente de ti o de tus decisiones
Te exiges demasiado y te cuesta reconocer tus logros
Te comparas con frecuencia y percibes que siempre sueles salir perdiendo
Te cuesta poner límites por miedo a decepcionar
Tu bienestar depende de la aprobación de los demás
01.
02.
03.
04.
05.
06.
Qué puede estar ocurriendo
La autoestima no siempre tiene que ver con quererte más, sino muchas veces con cómo has aprendido a verte, hablarte, a exigirte o a relacionarte contigo a lo largo del tiempo.
Cuando tu valor personal depende de la perfección, del rendimiento o de la validación externa, es fácil vivir en una sensación constante de insuficiencia.
Cómo puede ayudarte la terapia
El objetivo no es convertirte en alguien perfecto o seguro todo el tiempo, sino ayudarte a construir una relación contigo más sana, realista y compasiva.


Trabajaremos para:
Identificar patrones de autoexigencia, crítica o comparación
Comprender de dónde vienen ciertas inseguridades
Fortalecer autoestima desde una base más estable
Aprender a poner límites, reconocer tu valor y relacionarte contigo de forma diferente

Vivir sintiendo que nunca eres suficiente puede ser agotador
Construir una relación más sana contigo también es posible
